jueves, 26 de marzo de 2015

Publicado en: EN DIÁLOGO

Experiencia iconográfica

George Kordis, iconógrafo. ROL.
 
 
Con el auspicio de Editorial SAN PABLO, el iconógrafo y doctor en Teología George Kordis, visitó Buenos Aires para impartir un seminario de iconografía para un grupo reducido de personas. Comparto aquí mis impresiones.
 
“¿Es posible enseñar arte bizantino? ¿Puede este ser circunscripto a una serie de reglas y principios artísticos que puedan ser explicados y demostrados? Y aún más importante, ¿por dónde debe uno comenzar si quiere comprender el sistema de pensamiento que subyace en el arte bizantino, con líneas y colores?”. Así comienza la introducción del libro El ícono como comunión, del iconógrafo George Kordis. Sin duda, él encontró la respuesta a estos interrogantes, como pudimos comprobarlo en el seminario de iconografía que impartió en Buenos Aires entre el 28 y el 31 de enero de este año.
 
En el Monasterio Santa Catalina de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, nos reunimos para aprender y para conocer a quien, desde hace más de treinta años, se dedica a la pintura de íconos, de iglesias y secular. Pudimos ver el valor de la línea en el dibujo del ícono, el porqué de cada movimiento y entender que en un ícono todo es importante, los colores y las líneas como contenedoras de estos y encargadas de darles forma.
 
En esos días, el iconógrafo pintó el arcángel Gabriel, realizó varios dibujos y nos acompañó en el dibujo y la pintura de nuestros propios ángeles con la técnica de transparencias. Aprendimos a usar los pigmentos de un modo especial, a dibujar nuestras propias imágenes y a que podemos ser creativos sin desvirtuar la tradición.
 
El aprendizaje de la iconografía no tiene fin, es un camino que debemos transitar sin detenernos, porque no se trata solo de pintar, sino también de entender toda una tradición, sin mitificar, con la cabeza abierta; la iconografía está viva, y aquellos iconógrafos o aprendices que realmente la entienden, o la sienten, no pueden dejar de comunicar sus experiencias, como lo hicimos nosotros en el grupo, que, durante cuatro días, compartimos una gran vivencia.

No hay comentarios: