jueves, 26 de marzo de 2015

Publicado en: EN DIÁLOGO
MINDFULNESS

AQUÍ Y AHORA

Originada hace más de dos mil quinientos años, Mindfulness es una práctica budista que está cada vez más integrada en la medicina y la psicología occidentales.
Qué ganas de tomarme un té, tengo que ir al súper, que no me olvide del queso rallado, el domingo voy a dormir todo el día, ahora llego y saco a pasear a las perras, qué buena estuvo la peli del otro día, debo ponerme al día con las expensas, cómo no le dije que no puedo llevarle las cosas esta semana... En apenas unos segundos, todos estos pensamientos, o similares, nos pasan por la cabeza, mientras caminamos, preparamos la cena, trabajamos, estudiamos o intentamos dormir; a medida que avanzamos a lo largo del día, haciendo algo, tratando de prestar atención a ese algo, nuestras mentes parecen adquirir vida propia, ser algo que no manejamos.
Ya hemos escuchado que la depresión es un exceso de pasado, y la ansiedad, un exceso de futuro, sin embargo, continuamos yendo del pasado al futuro y del futuro al pasado, con ocasionales paradas en el presente.
No solo corremos físicamente de casa al trabajo, del trabajo a la escuela, de la escuela al médico, del médico al súper, y adonde sea, sino que también nuestra mente corre su propia carrera, mucho más veloz.
Y, por supuesto, vivimos estresados.
El Dr. Jon Kabat-Zinn* fundó, hace más de treinta años, la Clínica para la Reducción del Estrés, en el Centro Médico de la Universidad de Masachusetts, donde trabajó con mindfulness para beneficiar a pacientes con problemas físicos y psicológicos, relacionados con el estrés.
Mindfulness, que se traduce como “atención plena”, consiste en una aplicación terapéutica de la meditación, una atención plena al presente, que nos ayuda a recuperar el equilibrio interior.
Mindfulness nos ayuda a no anticipar acontecimientos ni vivir recordando el pasado, nos conecta con el momento actual; es como volver a ser niños, con toda nuestra atención en el momento presente, conscientes de lo que estamos haciendo o sintiendo.
Si no queremos o podemos ir a algún centro de Mindfulness, podemos comenzar a practicarlo solos: hay varios ejercicios para hacerlo, por ejemplo, prestar atención a nuestra respiración durante un minuto, u observar un objeto, sea una flor, una manzana, una lapicera, una taza, tanto da, lo que importa es observarlo conscientemente, sin evaluarlo, sin juzgarlo, solo observarlo, contemplarlo, descubrirlo, como un niño que por primera vez ve algo, con inocencia. Tratemos de realizar este ejercicio durante un minuto, que, aunque parezca poco tiempo, no lo es; muchos pensamientos cruzarán nuestras cabecitas dispersas, dejémoslos pasar y continuemos observando nuestro objeto elegido. Con el tiempo y la práctica se volverá más fácil.
Practicar mindfulness es enseñarle a la mente a descansar, sumergiéndonos con todos los sentidos en el presente. En el aquí y el ahora.
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*Jon Kabat-Zinn es autor de, entre otros, los siguientes libros:
Vivir con plenitud las crisis
Mindfulness en la vida cotidiana
La práctica de la atención plena
El poder de la atención
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FELICITAS LUNA / MUSEO JOSË HERNÁNDEZ

ARTE POPULAR EN BUENOS AIRES

Felicitas Luna / Lis Anselmi, ROL.
Felicitas Luna es historiadora, especialista en conservación de fotografía antigua, coordinadora de la revista Todo es Historia, fundada en 1967 por Félix Luna, y, desde mediados del 2013, es directora del Museo de Arte Popular José Hernández.
¿Cómo llegaste a la dirección del museo?
Fue un ofrecimiento que me hizo Victoria Alcaraz, la subsecretaria de Cultura, que me había visto trabajar en el ámbito privado. Habían quedado vacantes tres museos, el Larreta, el Museo de la Cuidad y el José Hernández. Le pedí tiempo para pensarlo porque estaba coordinando la revista Todo es Historia, que es mi otro amor; lo pensé bastante, ya que hay una parte muy linda, muy creativa, pero también hay una parte muy dura, muy burocrática, que es muy cansadora, me preguntaba si podría con todo eso… Una noche, estaba en el campo, en la chacra, y me desperté y dije voy a poder hacerlo; se me empezaron a ocurrir un montón de ideas y me puse a escribir; así estuve desde las tres hasta las seis de la mañana, como si alguien me dictara, escribiendo ideas.
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Jorge Héctor Arizio - Iconógrafo

El camino del ícono

Jorge Héctor Arizio, ROL.El iconógrafo Jorge Héctor Arizio es diácono de la iglesia ortodoxa San Martín de Tours hace treinta y cinco años. Ha brindado charlas y talleres de iconografía aquí y en el exterior. Dirige el Taller de Iconografía Jean de Saint Denís y tanto él como sus alumnos participan anualmente de los Encuentros de Iconografía Argentina, que organiza Editorial SAN PABLO.
 
-¿Cómo empezaste con la iconografía?
 
-Entré en la iglesia ortodoxa por el ícono, en una época que no era como ahora que hay muchos talleres, que se consigue material; había que rebuscárselas como se podía, tampoco había casi internet, fue hace más de treinta años; empecé con una señora que había estudiado en Francia y con María Cecilia Mascarenhas de Boschkowitsch. Junté muchos textos sobre iconografía, estudié mucho y comencé a dar cursos, charlas. Durante los últimos quince años, inicié mi taller, también tuve contacto con una iconógrafa francesa que estudia en el taller San Juan Damasceno en Francia, que vino tres años seguidos para hacer stages de unos quince días, muy lindos.
 
-Utilizás una técnica rusa, ¿por qué la elegiste?
 
-Porque es la que más me llegó y está plagada de oración; yo planteo, más que la técnica, el camino que va a hacer uno, y,  para recorrer ese camino y entrar en el camino del ícono, es necesario primero hacer silencio, interior y exterior: una pequeña ascesis con  nuestra plegaria, despejar la mochila que traemos en la cabeza, liberarla, colocar la imagen del Cristo ahí y realizar el trabajo del descenso al corazón; eso como primer paso para relajarnos, tratar de conseguir un silencio interior, que es difícil, para poder abordar el ícono y después la oración; constantemente, estamos diciendo con el pincel: “Señor, ten piedad, Señor, ten piedad…”. A veces, los alumnos lo logran, otras se olvidan, lo cual se ve en la obra, se ve en un ícono cuando hay oración o no, se siente, hay una presencia.
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Padre Laurence Freeman

Meditación cristiana

Magdalena Puebla y Laurence Freeman, ROL.Entre el 29 de noviembre y el 1 de diciembre 2013, el Padre Laurence Freeman, OSB, estará en la Argentina dictando su retiro anual de meditación cristiana. Magdalena Puebla, traductora de sus libros y coordinadora nacional en la Argentina de la Comunidad de Meditación Cristina, nos habla de su trabajo junto al Padre Freeman y su próximo retiro en el país.
 
¿Cómo conociste al Padre Freeman?
 
Lo conocí personalmente en el año 2004 en un retiro en Río de Janeiro, al que viajé invitada por la Comunidad de MC del Brasil. Desde 1998, estaba conectada con la incipiente web de la comunidad internacional a la que había ingresado buscando información del monje benedictino residente en la India, Bede Griffiths. Todo comenzó a partir de una búsqueda personal de trascendencia y significado. Con el Padre Laurence tuvimos en Río una entrevista en relación con el libro que  estaba yo traduciendo para la Editorial Bonum, Jesús el Maestro Interior. El Padre Laurence me manifestó su intención de venir a la Argentina para la publicación de este libro, cosa que ocurrió en julio del 2005.
 
Era su primer viaje a un país latinoamericano de habla hispana, y este primer viaje fue sucedido ininterrumpidamente por otros siete u ocho. Año a año, dio retiros de silencio, en donde enseñaba la meditación cristiana a personas de diferentes estratos de la vida, desde altos ejecutivos hasta simples amas de casa
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"La belleza que perdura en el tiempo es la de Jesús"

P. Eduardo Pérez dal Lago, ROL.El P. Eduardo Pérez dal Lago, iconógrafo, presenta su libro El Camino de la Belleza ―via pulchritudinis― Aproximación a una estética sacramental”, de Editorial Paulinas. El libro es una invitación a reflexionar y celebrar  la belleza de la fe cristiana.
 
¿Desde cuándo estás investigando sobre el arte y la belleza?
 
Yo siempre quise ser pintor, hice 1º y 2º grado en los Estados Unidos, y allí la educación era muy especial, había cuatro materias fijas que eran ciencias sociales, ciencias naturales, lengua y matemáticas; después otras seis materias que las indicaba una psicopedagoga, en mi caso, las materias fueron pintura, cerámica, teatro, todo artístico, y a mi hermano, que es tres años mayor que yo, le dio química y materias exactas, hoy él es ingeniero, así que se nota  que vieron la veta.  Papá era un científico y se enojaba muchísimo porque decía que yo perdía el tiempo dibujando y modelando, pero siempre tuve esa inclinación. Cuando estaba estudiando derecho, tenía esa duda vocacional, yo pensaba que iba a terminar siendo pintor, hasta que apareció todo el tema sacerdotal, y, en un momento, quise dejar de pintar, porque me distraía un poco en el seminario, pero mi director espiritual me dijo que no, que lo integrara con la fe. Entonces, comencé a investigar el arte sacro, a hacer iluminaciones en pergamino, me interesaban mucho el románico, el gótico.
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Experiencia iconográfica

George Kordis, iconógrafo. ROL.
 
 
Con el auspicio de Editorial SAN PABLO, el iconógrafo y doctor en Teología George Kordis, visitó Buenos Aires para impartir un seminario de iconografía para un grupo reducido de personas. Comparto aquí mis impresiones.
 
“¿Es posible enseñar arte bizantino? ¿Puede este ser circunscripto a una serie de reglas y principios artísticos que puedan ser explicados y demostrados? Y aún más importante, ¿por dónde debe uno comenzar si quiere comprender el sistema de pensamiento que subyace en el arte bizantino, con líneas y colores?”. Así comienza la introducción del libro El ícono como comunión, del iconógrafo George Kordis. Sin duda, él encontró la respuesta a estos interrogantes, como pudimos comprobarlo en el seminario de iconografía que impartió en Buenos Aires entre el 28 y el 31 de enero de este año.
 
En el Monasterio Santa Catalina de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, nos reunimos para aprender y para conocer a quien, desde hace más de treinta años, se dedica a la pintura de íconos, de iglesias y secular. Pudimos ver el valor de la línea en el dibujo del ícono, el porqué de cada movimiento y entender que en un ícono todo es importante, los colores y las líneas como contenedoras de estos y encargadas de darles forma.
 
En esos días, el iconógrafo pintó el arcángel Gabriel, realizó varios dibujos y nos acompañó en el dibujo y la pintura de nuestros propios ángeles con la técnica de transparencias. Aprendimos a usar los pigmentos de un modo especial, a dibujar nuestras propias imágenes y a que podemos ser creativos sin desvirtuar la tradición.
 
El aprendizaje de la iconografía no tiene fin, es un camino que debemos transitar sin detenernos, porque no se trata solo de pintar, sino también de entender toda una tradición, sin mitificar, con la cabeza abierta; la iconografía está viva, y aquellos iconógrafos o aprendices que realmente la entienden, o la sienten, no pueden dejar de comunicar sus experiencias, como lo hicimos nosotros en el grupo, que, durante cuatro días, compartimos una gran vivencia.
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Libro - George Kordis

El ícono como comunión

George Kordis es doctor en teología, profesor asistente de iconografía (Teoría y Práctica) en la Universidad de Atenas, enseña el arte de la pintura de íconos en la AKTO (Escuela de Arte de Atenas) y en el Centro Cultural Eikonourgia. Es iconógrafo y autor de obras seculares; ha realizado exposiciones tanto en Grecia como en el extranjero. Ha pintado numerosos  íconos en tablas y murales en iglesias y otros sitios sagrados en Grecia, el Líbano, Italia y diversos países.
El Dr. Kordis brindó un taller de iconografía en Buenos Aires, Argentina, y ahora, Editorial Paulinas lanza su libro El ícono como comunión, que será presentado durante la inauguración del XIII Encuentro de Iconografía Argentina, el 11 de diciembre, en el Museo Hernández.
El ícono como comunión, de George Kordis , es imprescindible para quienes practican o están interesados en la iconografía de tradición bizantina. En él se resalta la importancia de la línea en el desarrollo de las imágenes, pero de una manera muy específica.
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Hermano Santiago Kloster, ssp

"Expresar lo que se siente"

Santiago Kloster, ssp.
 
 
El Hermano Santiago Kloster, ssp, es escritor y poeta, sus textos se han publicado en la Liturgia Cotidiana y en Internet, y es autor de los libros Amistad y vida y Los sueños de Dios Padretambién es un asiduo participante de El Café del Padre Hernán, un café literario que se realiza en la Editorial San Pablo una vez por mes.
 
¿Cuándo empezaste a escribir poesías?
 
Comencé hará unos veinte años, pero escribía solo para mí, no pensaba publicar nada. Después empecé a escribir más seguido, sobre todo, durante los últimos años que estuve en Córdoba. Me fui dando cuenta de que los mejores poemas me salen cuando son espontáneos; o sea, estoy sentado frente a la PC, me pongo a escribir y me sale todo prácticamente de corrido, después cambio alguna palabrita que se repite, pero nada más. Así escribí, por ejemplo, el poema de los niños que vos conocés, es largo, pero lo escribí de un tirón, yo no había pensado en escribir sobre los chicos en los semáforos, y salió así.
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XIII ENCUENTRO DE ICONOGRAFÍA

ICONO DE LA NATIVIDAD

El sábado 10 de enero, en el marco del XIII Encuentro de Iconografía Argentina, se llevó a cabo la charla “El ícono de la natividad de nuestro Señor Jesucristo”, en el Museo de Arte Popular José Hernández. La charla estuvo a cargo del diácono Jorge Arizio, quien fue presentado por la directora del museo, Felicitas Luna. Se tomó como base para la charla el ícono de la Natividad del iconógrafo ruso Andrei Rublej. Se repartieron imágenes de su obra para que el público asistente pudiera acompañar la charla. A continuación compartimos un extracto:
… contemplando este ícono, llegamos a comprender aquella verdad que tantos profetas y reyes anhelaron ver y no vieron, el Creador, al hacerse hombre como uno de nosotros, vino a su Creación para glorificar nuestra naturaleza humana caída por el pecado y hacernos partícipes de su naturaleza divina…
… el ícono puede parecer a primera vista sobrecargado de detalles superfluos y hasta ingenuos. Sin embargo, a medida que se penetra en su sentido espiritual, va descubriéndose cómo, dentro de esa sencillez, se nos lleva hasta la profundidad de aquel acontecimiento tan suspirado por los patriarcas, predicho por los profetas y que anhelaron ver los justos de Israel. Todo lo creado tiene aquí su participación desde las naturalezas angélicas hasta los animales, todo está en su puesto para cantar el drama del universo…