jueves, 3 de noviembre de 2011

Salud Mental

por Hernán Pérez Etchepare, ssp


A nuestro alrededor hay muchas personas irritadas, crispadas, tensas, estresadas y depresivas que no se dan cuenta que están enfermas. Reaccionan de manera negativa, de forma desmesurada, insana y disfuncional ante cualquier situación o problema. Lo peor es que no resuelven los conflictos sino que los agravan y terminan enfermando el entorno y a los demás.

En nuestro país hay una pandemia de depresión que no se cura solo con sicofármacos sino realizando un plan de concientización, prevención y promoviendo los grupos que trabajan para sico-educarnos. El hombre es el único ser que puede aprender de lo que le sucede y modificar su conducta a través del aprendizaje. Una vez que toma conciencia puede realizar una experiencia distinta y mejorar su entorno.

Necesitamos desarrollar más nuestras capacidades y valores, comunicándonos positivamente con lo que nos rodea, liberándonos de la rutina, disfrutando de la vida en cada momento, conociéndonos, amándonos y respetándonos a nosotros mismos, sacándonos los pensamientos negativos y conectándonos más con Dios...

En la actualidad hemos cambiado el concepto de salud que no es solo la ausencia de enfermedad. La salud implica sobre todo el bienestar físico y mental. Para lograr este derecho fundamental del hombre necesitamos una educación más holística, es decir, integral e integrada que contemple todas las dimensiones del hombre (física, social, síquica, emocional, filosófica - intelectual y espiritual).

El estrés y las enfermedades mentales nos pueden discapacitar. Es prioritario que sea conocida, en sus raíces, síntomas y consecuencias; para ser prevenida, tratada y gerenciada. Esta enfermedad involucra todo nuestro ser y el de nuestros seres queridos, los médicos nos pueden hacer curaciones pero la sanación depende de nosotros y de la actitud que tomemos, para que todos los factores actúen a favor de la vida. Jesús cuando curaba decía “tu fe te ha salvado”. Dios siempre pone su mitad, lamentablemente muchas veces nos falta poner la nuestra.

Publicado el la Liturgia Cotidiana de Noviembre y en la revista On Line de Editorial San Pablo

1 comentario:

Anónimo dijo...

Excelente Art. como siempre Hernan.
Realmente motivos para estar violentos y stresados no faltan, pero tu ultima frase es lo mejor que lei en mucho tiempo: "Tu Fe te ha salvado". Aprovechemos este tiempo de Adviento para recibir al
NInio Jesus, Salvador del mundo y el nos devolvera la Paz perdida.!!!
La ayuda no viene enfrascos, ni medicamentos.

ETELVINA