jueves, 18 de agosto de 2011

Quiero ser libre…


Quiero sacar de mí toda la tristeza
que me dejaron los golpes de la vida
y arrancar una a una las malezas
que el odio sembró entre las espigas.

Quiero olvidar el insulto del soberbio
y la arrogancia cruel del que me ha herido,
quiero ser un jardín bien florecido
para romper mi corazón endurecido.

En medio del páramo que causa
la negación atroz del egoísmo,
quiero ser luz que siempre alumbra
sin importar a quién le da su brillo.

Quiero amar a todos, sin apegarme a nadie
para que cada uno realice su destino,
quiero ser como el pájaro peregrino
que esparce su melodía por el aire.

Quiero vivir sin temor, sin castigos, sin reproches,
sin estar sujeto a las necesidades,
quiero servir a todos libremente
como el sol que alumbra en todas partes.

Quiero seguir a Jesús en cada paso
y ofrecer lo mejor que llevo dentro,
quiero ser como él que vino a salvarnos
y no a condenarnos como merecemos.

Quiero ser libre de todos mis rencores
y ayudar sin pausa al indigente,
quiero que abramos los corazones
para lograr un mundo diferente.
 
P. Hernán Pérez Etchepare, ssp