martes, 19 de agosto de 2008

MI BARCA Y LA ETERNIDAD


¿Qué hay de verdad en este atardecer arrebolado 
si mi ser no quiere 
que se vayan los rayos dorados? 
Y me echo a la mar con mi barca 
soñando que el sol detenga su marcha 
y remo de manera desenfrenada 
pero el astro es más rápido que mi esperanza. 
Resignado quedo mirando el agua clara 
y mis lágrimas se transforman en estrellas 
mientras la luna riela mi camino a casa. 
Yo sé que hay un mundo detrás del mañana 
que sueña mis sueños y que todo abarca 
que solo se vislumbra cuando el sol se marcha 
y quedamos en medio del océano 
sin temor a nada. 
Desapegados de la tierra descubrimos el sol 
en el alma que ilumina nuestras manos 
para construir la confianza 
y se hace abrazo la dicha de sabernos hermanos 
y que vaya a donde vaya 
siempre hay alguien esperando. 
Y aunque la luna riele, el sol se marche, 
las estrellas titilen indiferentes, 
todo tiempo es mi tiempo, 
toda patria es mi hogar 
y detrás de toda noche 
habrá un nuevo despertar.  

P. Hernán Pérez Etchepare, SSP

5 comentarios:

Anónimo dijo...

LIS, QUE HERMOSO ES EL POEMA DEL PADRE HERNÁN Y QUE LECCIÓN DE ESPERANZA. NO PUEDE SER MENOS VINIENDO DE ÉL. LOS FELICITO A LOS DOS ELSA

Anónimo dijo...

Una vez más el Padre Hernán nos llega al corazón desde la humana espiritualidad de sus versos.
¡sólo un poeta de verdad logra esas cosas!
¡Cuánto me gusta recordar con ello al Amado Poeta de Nazareth!
Ser del mundo sin ser del mundo,aspirar a ser perfectos como los es nuestro Padre de los cielos.
A esas expresiones de Jesús me lleva la lectura del poema.
Dios los bendiga.
Eva Lucero de Ortega
Chascomús, Buenos Aires, Argentina.
( los pagos de Dorita Alfonsín, uno de los tesoros de la Iglesia Particular).

Anónimo dijo...

Tal como nos tiene acostumbrados el P.Hernan, la hondura de este poema, pleno de espiritualidad y por que no, de su acostumbrado romanticismo, es un canto a la esperanza. De no ser asi, la vida no tendria sentido. Gracias por tus poesias.

ETELVINA

Anónimo dijo...

Padre Hernán en su poema brilla la esperanza del cristiano y nos llena de luz.Mil gracias por transmitirlo de manera tan bella!
ELSA TÉBERE

Anónimo dijo...

Hermoso poema, denota una gran sensibilidad. Mariana